Saminchay: familia, plantas nativas y economía regenerativa como forma de vida
En un contexto donde la salud, la economía y la cultura suelen avanzar por caminos separados, surgen iniciativas que proponen una integración profunda entre estos mundos. Saminchay es una de ellas. Más que un emprendimiento, es un proyecto de vida, bienestar y salud que nace desde la experiencia cotidiana de una familia y su relación directa con la flora medicinal andina. Saminchay se construye como un modelo económico regenerativo, plenamente conectado con la realidad del mercado actual, pero con una esencia clara: revalorar el conocimiento ancestral, la biodiversidad local y la producción consciente como base para crear productos contemporáneos, funcionales y responsables.
Una familia, un territorio y una visión compartida
Saminchay es impulsado por Rolando y Omayra, esposos, padres de dos hijos y guardianes de un ecosistema familiar donde la vida diaria, la crianza y la salud están íntimamente ligadas al uso responsable de las plantas nativas. Ambos son biólogos, lo que otorga al proyecto un respaldo técnico y científico que dialoga con el conocimiento tradicional, generando confianza y coherencia en cada proceso.
El proyecto se desarrolla en el centro poblado de Huanimpampa, en el distrito de Paccaritambo, provincia de Paruro, un territorio donde la biodiversidad y la memoria cultural aún se mantienen vivas. Desde este espacio, la familia no solo produce, sino que estudia, observa y experimenta con las plantas medicinales andinas como parte de su vida cotidiana.
Cosmética andina artesanal: salud sin dependencia
Uno de los pilares de Saminchay es el desarrollo de cosmética andina artesanal, elaborada a partir de plantas nativas cuidadosamente seleccionadas. Es importante destacar que no se trata de un proceso industrial, sino de una producción consciente, a pequeña escala, donde cada formulación responde a un conocimiento profundo de la planta, su comportamiento y sus múltiples usos.
Bloqueadores solares, cremas y otros productos de cuidado personal surgen como alternativas ecoamigables frente a la cosmética convencional, ofreciendo soluciones que buscan cuidar la salud sin generar dependencia química ni impacto negativo en el entorno.
Este enfoque plantea una relación distinta con el bienestar: la salud no como consumo repetitivo, sino como resultado de una relación equilibrada entre cuerpo, naturaleza y conocimiento.
Biodiversidad como identidad cultural
Saminchay entiende que una planta no cumple una sola función. Cada especie medicinal alberga múltiples posibilidades de uso, que pueden ir desde lo terapéutico hasta lo cosmético, lo alimenticio y lo cultural. Esta mirada abre la puerta a la revalorización real de la biodiversidad andina, no solo como recurso, sino como patrimonio vivo.
Uno de los objetivos centrales del proyecto es fortalecer la identidad cultural a través de la biodiversidad, generando valor agregado a las plantas medicinales mediante la producción sostenible de cosméticos artesanales. Así, el conocimiento ancestral deja de ser un saber relegado y se convierte en un eje de innovación local con proyección contemporánea.
Un modelo que inspira y genera preguntas
Saminchay no busca imponerse como fórmula, sino inspirar. Las personas que conocen este proyecto suelen llevarse más preguntas que respuestas, y ese es parte de su valor:
¿Es posible emprender sin romper el vínculo con la naturaleza?
¿Puede una familia ser el núcleo de innovación regenerativa?
¿Puede la economía fortalecer la salud en lugar de debilitarla?
Estas preguntas son el inicio de nuevos caminos para quienes buscan alternativas económicas más humanas, conscientes y conectadas con el territorio.
Encuentro, mentoría y aprendizaje compartido
El acercamiento a Saminchay fue posible gracias al acompañamiento del Dr. Justo Mantilla Holguín, maestro y mentor en el estudio de plantas medicinales, cuya guía ha sido clave para reconocer el valor profundo de este tipo de iniciativas familiares. Su rol ha permitido no solo el encuentro, sino también la confianza para creer y actuar desde modelos regenerativos reales.
Una invitación abierta
Saminchay es una invitación a repensar la economía, la salud y la producción desde la raíz. Un proyecto que demuestra que la cosmética artesanal, la ciencia, el conocimiento ancestral y la familia pueden convivir en equilibrio, generando bienestar, identidad y futuro.
Un modelo que no promete soluciones rápidas, sino procesos conscientes, construidos desde el territorio y para las personas.








